sábado, 13 de agosto de 2011

Capítulo 13. Antyhing is possible


- Es mi turno. - dije mientrás me levantaba.
- ¿Quién dijo que fuese por turnos? - dijo riendo, tirando de mí mano.
Reímos.
Comienza.
Se sentó delante dejandome a mí detrás.
- Me toca,¿no?- sonreí.
- Te toca, como lo adivine, morirás. - dijo riendo.
- ¿Moriré? - dije consufa.
- Te mataré a besos. - dijo riendo. Reí también. - Ya veo me imagino las noticias mañana en el periódico. California, 'Joven encontrada muerta en un descampado, solo sabemos que estuvo con - suspiré- su.. con un chico - río él - y fue muerte probocada por besos.' - reí.
- Entre muchas otras cosas, porque claro tú muerta, podrías leerte el periódico en casa. Perfecto. - río. Reí también, si soy tonta. Con orgullo.
- Bueno, ya - reí. Con mi índice dibujé un pequeño corazón en su espalda, rozándolo con cuidado, con sumido cuidado, vibraciones por todos lados, buenas y malas vibras por mis venas. Miles de sensaciones extrañas y miles de otras sensanciones, es gratis sentirlas. ¿Por qué no las sentimos siempre? Tiene que pasar siempre por algo,¿no?
- Acabé, ¿qué es? - pregunte observandolo.
- Un corazón. - Dijo levantandose feliz.
- ¿Qué? - dije asombrada.- ¿Cómo lo sabes? - reí.
- Fácil, tú. Dibujando, no sabías que dibujar.. ¡¡Vamos, quiero mi beso!! - dijo acercándose.
- No te acerques más - dije en una carcajada.- No me controlaré.- advertí.
- Pues no te controles, para mí eso no será un problema. - dijo acercándose. - Me debes algo.- dijo pícaro.
- Te debía, pasado. - Reí. Me eche un paso hacia atrás. - ¡Que no te acerques! - dije carcajeando.
- ¿O si no? - dijo riendo también.- Ay, la niña muerta del periódico me matará.. ¡¡WOOOOW!!- dijo riendo. Acercándose más a mí.
- Já- Já- Já..- dije con cara de pocos amigos. - No me izó gracia. - Digo caminando.
- ¿Te enfadaste? - pregunta acercándose.
- No.- dije tal cual.
- Va, ¿me perdonas? - pregunta susurrando mientras me coje de la cintura.
- Si.- dije con el mismo tono.
- ¿Por qué no se lo pides a la niña muerta del periodico? - digo aguantandome la carcajada.
- Podiendo tenerla viva, ¿para que la quiero muerta? - pregunta seguro, riendo. Los dos reímos.
- Tal vez porque muerta, no podria rechazarte. . dije elevando una ceja.- Y no te acerques más.- dije apartandome.
- ¿O si no qué? - se acercó más.
- ¿Otra vez con eso? - dije elevando una ceja. Mientras me echaba otro paso hacía atras.
- No.- dijo negando.
- ¿No?- suspiré. - ¿No qué? Contesta. - dije mirandolo con cara de pcoos amigos.
Río. Y dió otro paso hacía mí. - Mira que como te acerqu... - dí un paso atrás y caí. - ues. - Caí al suelo y el hizo como que caía como yo. - Encima te tiras tú también.
Me mira serio a menos de diez centimetros de mí cara. Y lentamente sonríe.
- ¿Te tenias que tirar Chris? ¿En serio tenias que hacerlo? - dije elevando una ceja.
- La verdad, hice lo msimo que tú. Me resvalé.- dijo sonriendo.
- Si,y..- pum beso. - Ollé.. ah..- otro. - Dejame..- otro. - Ollé..- y otro. - Quita. dije apartandome. Reímos.
Me levante y del blosillo derecho de mi chaqueta negra, una de mis favoritas, saqué el móvil. Miré la hora. Mierda. Mucha mierda. - Vamos llevame a casa por favor. - dije nerviosa.
- ¿Qué pasa? ¿Qué hora es? - dijo preocupado.
- Son las nueve y media. ¿Cómo es tan tarde? - dije asombrada.
- Pues, tardamos más de media hora en llegar. - dijo serio.- Vamos. ¿Tenias que llegar hace mucho?
- A las ocho. - dije asustada. Subimos a la moto.
- ¿Pasa algo? - dijo curioso.
- No. Simplemte tenia que estudiar. Tengo un exámen.- me apuré. - Es el último.
- Tranquila en nada llegamos. - Dice dando gas.
Me agarro fuerta a él y descendemos en la calle. Pasamos por mil y una calles. Veo a una señora mayor con una niña pequeña de la mano, supongo que será su nieta. Eso me recuerda a mi abuela, mierda.. echo de menos a mi abuela. ¿Cuanto hace que no la veo? Más de un año. Sonrío acordandome de momentos en su pueblo.
- ¡Mira! - digo ríendo. - Dos perros con sus cachorritos detrás. - Reímos.
- ¿Te nos imaginas a nosotros así?- dice conduciendo.
- Ollé. Yo no soy ninguna perra. - Digo ríendo más. Finalemente ríe también.
Damos la esquina a la calle.
- Sabes muy bien que no me referia a eso.- Dice frenando de golpe.
- Ah, me hiciste daño. Torpe. - digo ríendo.
- Me encanta esta ciudad. Es la California perfecta.- dice riendo.
- ¿La California perfecta? - digo a caracajadas.
- Sí, mira esta lleno de maravillas. - dice mirando hacía un lado. - Hay señoras paseando a sus nietas.- río en mi interior.
- Motos alocadas. -dijo elevando una ceja.
- Ollé .- Dice frenando al momento.
- ¡Eh!- dijo dándole un pequeño golpe en la espalda. Reímos.
- Un local abandonado.
- Un bar lleno de señores que se dedican a pasarse la vida jugando a las cartas.- digo riendo.
Ríe.- Una tía que está muy buena. - en este momento sé que está riéndose en su interior.
- Bueno.. - digo poniendo una mueca. - La verdad es que es guapa.- Río.
Ríe en una gran carcajada. - Es broma, tonta.
- Que gracía. - digo con mal tono. Descendemos de nuevo por un carretera. ¿Han pensando alguna vez como seria vivir.. Bah, dejenlo.
- Llegamos.- dice reduciendo la velocidad.
- Ya era hora.- suspiro. - Gracias. - digo haciendo ademán de bajarme de la moto y acercarme a la puerta.
- Bueno yo me voy.- Digo desde la esquina de la calle.
-¿ Cómo que te vas ?- Dice elevando una ceja. - Espera te acompaño.
- No, no hace falta.- digo haciendo un gesto con la mano, y empiezo a caminar. Puedo notar como la moto se para y él se acerca a mí.
- ¿No quieres que un chico tan guapo como yo te acompañe? - dice cogiéndome de la mano.
- Trantandose de la prisa que tengo, me da igual. - digo riendo. Mientras cruzo rápido la calle.- ¿Nos vemos mañana,vale? - digo, me giro y me voy prisa para entrar en el portal.
Siento como me coje de la mano, pegandome totalmente a él.
- Jessy. - susurra.
- Dime. - digo mirándolo temorosa.
- Eres genial. - dice dandome un beso. De esos besos dulces y pegajosos que solo uno sabe dar y ese uno es él. Me separo lentamente.
- Tengo que irme. - Separo su mano de la mía. - Nos vemos mañana. - No lo doy tiempo a contestar y entro en el portal corriendo.
Desde las escaleras oigo como arranca su moto y da gas en la oscuridad de la noche. Entro en casa sin formar demasiado escandalo, miro el reloj del pasillo. ¡¡MIERDA!! Mucha mierda. Las diez y media. Mamá me matará. Abro la puerta del salón y veo a mis padres mirar la televisión.
- He vuelto. - digo desde la puerta.
- Ya lo hemos visto.- Dice mamá, bastante enfadada por cierto. - En la cocina, está tú cena. Ahora iré a habla contigo. - Ahora iré a hablar contigo, ahora iré a hablar contigo... una y otra vez. Eso último me son´muy mal. Demasiado.
Voy a la cocina y veo mi cena encima de la encimera. Macarrones, que asco. Nunca me han gustado, están asquerosos, todo lo que lleva carne picada está asqueroso, excepto la comida fast food, que no está tan mal. Me como unos cuantos y tiro lo que me sobra por el cubito que lleva al subterráneo. En la cocina, al lado del fregadero ha uno de esos cubos que lo tiras y va directo al contenedor. La tecnología de hoy en día. Noto como se abre la puerta. Mierda, susurro en mi interior.
- ¿Dónde has estado? ¿ Por qué no me has llamado? ¿Sabes lo preocupados que estábamos? ¿Lo sabes? - A continuación cientos de preguntas, a las que ni siquiera sé la respuesta. - ¿Con quién has estado? ¡¡Contestame!! - grita.
Tiemblo en mi interior. Odio que mi madre grite.- En casa de Caroline. - Y ¡¡Plaf!! Ostia en mi cara.
- ¡¡Mentirosa!! He llamado a la madre de Caroline y no estabas. ¿Se puede saber por qué me mientes? - grita de nuevo.
- Mamá - susurro.- te estoy diciendo que he estado con Caroline. - digo flijo mirando el parket de a cocina.
- ¿Cómo? ¿ Qué clase de tonta piensas que soy? ¡¡Contesta!! ¿ Piensas que no te he visto con ese gamberro? ¿Eso crees? Para tu información estás castigada, no volverás a salir hasta la semana que viene. Y no volverás a verlo. - Se gira y empieza a buscar algo en el armario. Siempre igual. - Con lo buena niña que eras tú, se te ocurre ir por allí con un gamberro, en una moto. - Se gira hacia mí de nuevo. - ¿Y si hubieses tenido un accidente? ¿Que habría pasado entonces?
Esas últimas palabras me han echo bastante daño. Yo no he cambiado. No, no lo he echo.
- Mamá, no es ningún gamberro. Tampoco..
- Callate Jessica. - dice interrumpiéndome. - Sabes muy bien que tengo razón. Vete a tú habitación. - Cierro la puerta con una bofetada y encamino hacia mi habitación. Entro y dejo todo encima de la mesita de noche, esa mesita vieja que me regaló mi abuelo. Amo esa mesita. Esta semana estoy castigada, tendré mucho tiempo para verla y poder observarla.
Me quito la camiseta y los pantalones, los dejo encima de la silla del escritorio, me pongo un traje morado que uso para dormir, me tiro en la cama y me pongo a pensar. Suspiro. A merecido la pena, sí. Me da igual.
Se oye como tocan a mi puerta.
- Pasa .- digo desganada.
- Ah, papá. ¡¡Entra!! - digo sonriendo.
Yo me parezco a mi madre, es como yo. Tenemos un carácter muy ¿raro? mi padre no es así. Pero, siempre me llevé mejor con él. Acepta las cosas tal como vienen al mundo, nunca busca una explicación. Nunca.
- Dime pá. - digo dando una palmadilla para que se siente en la cama a mi lado.
- Solo quería saber como estabas. - dice sentándose mientras para su mano por mi largo cabello oscuro. - ¿Qué pasó? - pasan dos segundos - No me lo digas. No importa. ¿Estás bien pitufina?
'Pitufina' , creo que es una de las cosas que más adoro de mi padre, toma las cosas con tanta calma. En serio, me encanta.
- Si, pá. Estoy bien. No te preocupes. - digo mirándolo, observando sus ojos oscuro.
- Quiero que sepas que yo te entiendo y aunque tu madre no lo haga y no lo reconozca, nuestro amor también fue difícil. - dice pasando de nuevo su mano por mi pelo.
- Gracias papá. Pero la verdad, me da igual que me castigue. Me da igual. Tengo vida propia, si me quiere entender bien y si no también, nunca traje problemas, no veo por qué los tengo que traer ahora, sé controlar esto.
- Eso espero Jessi, eso espero. - dice suspirando. - Estoy contigo. - dice mientras de levanta y me da un beso en la mejilla.- Buenas noches pitufina.
___________ Solo el pensamiento de Jonathan.____________
Salgo de la habitación de Jessica, a veces sé que sé equivocan, ella, Dafne, Ashley. A veces nunca las entiendo, pero, si ni siquiera yo sé que le pasa. Antes no decía nada por encima de su madre. Era tan obediente, tan buena. ¿Qué le habrá pasado? Sí, mi pequeña de ha enamorado.
_______________ De vuelta con Jessica_____________
Pasan los segundos, o tal vez minutos. A veces mirando mi precioso techo, sí me gusta mi techo. Pierdo la noción del tiempo. Me tapo con la sabana y sigo observando el techo. Me entra el sueño y poco a poco mis ojos empiezan a cerrarse. Los vuelvo a abrir. Hoy lo he pasado bastante bien,si me gust......Y ¡¡ Buenas noches Jessica!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario